Por Miguel Díaz Román
La Asociación de Torrefactores de Puerto Rico (ATPR) le envió ayer martes, 1 de septiembre de 2026, una carta urgente al secretario de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, en la que anuncia que en tres semanas habrá una interrupción total del abastecimiento de café importado en el almacén de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias ( ADEA), lo que causará el cese de la producción de café y una escasez de las marcas locales según se agote paulatinamente el inventario existente en los almacenes de los torrefactores.
SN pudo confirmar que en la mañana de hoy la ADEA circuló una invitación para una compra de emergencia, en la pide a los suplidores de café importado presenten una cotización mañana jueves 3 de septiembre.
En la carta, la ATPR solicita que ADEA realice una compra de emergencia debido a que «el café semitostado robusta ya se agotó (en el almacén que está ubicado en el barrio Yahuecas del municipio de Adjuntas) y el inventario de arábigo podría agotarse en cuestión de semanas».
«Respetuosamente solicitamos que esta compra de emergencia sea autorizada e iniciada de inmediato, antes de que la interrupción del abastecimiento se extienda a toda la industria», sostiene la carta que hace un desglose exacto del contenido de la compra de emergencia.
Agotados abastos de café importado
«Que ADEA, a través del Programa de Compra y Venta de Café, gestionen con carácter de emergencia las siguientes adquisiciones: veinte (20) contenedores de café semitostado robusta y cuarenta (40) contenedores de café semitostado arábigo», indica la carta.
«Durante el día de hoy (ayer 1 de septiembre) fuimos informados de que los abastos de café semitostado robusta disponibles en Yahueca se agotaron por completo. En cuanto al café semitostado arábigo, la información disponible apunta a que el inventario restante en Yahueca podría alcanzar para aproximadamente tres semanas», indica de manera directa y sin adornos.
«Al presente, tampoco se vislumbra el recibo de nuevos embarques de este tipo de café a corto plazo ni tenemos conocimiento de una compra en curso que permita restablecer oportunamente el inventario. Esta situación constituye un desabastecimiento real e inmediato que afecta directamente la continuidad operacional de los torrefactores y la disponibilidad de café para el mercado de Puerto Rico», advierte la comunicación.
De hecho, de la harina de café empacada en cada bolsa de 14 onzas en las distintas marcas que circulan en el mercado, el café importado representa el 85 % mientras que el café del país es solo el 15%.
Posible cese de producción
Alberto De la Cruz, presidente y principal oficial ejecutivo de CC1 Companies, que es la empresa matriz de Suiza Caribe LLC y de Puerto Rico Coffee Roasters, que posee más de nueve marcas de café que representan más de 65 % del mercado local, confirmó que la situación arriba descrita por la ATPR causará el cese de la producción de café y una escasez de las marcas locales según se agote paulatinamente el inventario existente en los almacenes de los torrefactores.
SN supo en exclusiva que en la mañana de hoy el Comité de Compra de Café de la ADEA circuló una invitación a los suplidores de café importado para que presenten una cotización para 20,328 quintales de café robusta semitostado al 10 %, (que es el café importado que se agotó en Yahuecas) los cuales serán adquiridos mediante «una compra excepcional por emergencia».
De hecho, en el documento, del que SN tiene una copia, el Comité de Compra de Café exige que las cotizaciones deben estar en ADEA a las 8:30 de la mañana y deben enviar al correo electrónico del citado comité de compra de café.
No está claro si el Comité de Compra de Café realizará otra convocatoria de emergencia para adquirir un suplido de café arábigo, que según la carta de la ATPR, las existencias de ese grano terminarían dentro de tres semanas.
ADEA pagó a suplidores
En otra carta enviada dos semanas atrás a la gobernadora Jenniffer González Colón, la ATPR solicitó su intervención para que se liberen $33 millones destinados a pagar las deudas pendientes con los suplidores del café importado, ante la realidad de que esas empresas habían sostenido que no participarán de nuevas compras del grano hasta que se le pague el dinero adeudado.
En esa comunicación le ATPR le había advertido a la gobernadora que el impago de las deudas a los suplidores provocará una interrupción del suplido de café importado, lo que colocará al país en un riesgo real de que ocurra un colapso en el abastecimiento de café en Puerto Rico.
Además, se le había indicado a la Primera Ejecutiva que la compra debía gestionarse antes o el martes 25 de agosto, para comenzar a recibir café lo antes posible y reducir el riesgo de una interrupción en el abastecimientos».
De la Cruz reveló que Adea pagó a los suplidores una parte de la deuda.
Alegadamente, ese desembolso garantizaría la participación de los suplidores en la convocatoria para la compra de emergencia.
En la carta, que fue firmada por el presidente de la ATPR, José Torres, también se le pide al secretario Rodríguez Torres y a la ADEA que coordinen un calendario urgente de embarques y entregas parciales, priorizando la llegada del café robusta.
Programa de café en punto crítico
Otros reclamos son confirmar las fechas estimadas de salida y llegada de los primeros embarques, informar oficialmente el inventario disponible de café arábigo, las ventas semanales y cualquier compra o embarque actualmente en proceso.
«Solicitamos, además, que se remita a la Asociación una confirmación escrita de las acciones tomadas y del calendario proyectado de compras y entregas. Esta información es indispensable para que los torrefactores puedan planificar responsablemente sus operaciones y tomar las medidas necesarias para mitigar el impacto de esta situación. La Asociación ha reiterado en múltiples ocasiones la necesidad de mantener una planificación continua, compras recurrentes y un inventario de seguridad que permita atender posibles retrasos en los procesos de adquisición y embarque», sostiene Torres en la misiva.
«La situación actual evidencia que el Programa ha alcanzado un punto crítico que requiere decisiones inmediatas. Nuestra solicitud no responde a una proyección distante: el café semitostado robusta ya se agotó y el inventario de arábigo podría agotarse en cuestión de semanas. Por ello, respetuosamente solicitamos que esta compra de emergencia sea autorizada e iniciada de inmediato, antes de que la interrupción del abastecimiento se extienda a toda la industria», finalizó diciendo Torres.










