Los terremotos no matan; la falta de prevención sí

Fecha:

Compartir:

Por la Dra. Edna Vázquez Bonnet, presidenta de Bonnet Insurance Brokerage Corporation

- Publicidad-

La reciente dupleta sísmica de 7.2 y 7.5 que sacudió a Venezuela, cuya cifra de muertos sigue aumentando, nos obliga a recordar la tragedia de Turquía del 6 de febrero de 2023.

La magnitud de ambos terremotos fue diferente, así como sus consecuencias humanas; sin embargo, los dos eventos nos dejan una misma reflexión: los terremotos ponen a prueba la calidad de nuestras construcciones y la capacidad de nuestros gobiernos para prevenir desastres. 

Un terremoto no mata por sí solo; lo que mata son los edificios que colapsan cuando no fueron diseñados, construidos, inspeccionados y mantenidos adecuadamente. 

Los expertos coinciden: el terremoto es un fenómeno natural, pero la magnitud de la tragedia responde a factores humanos como construcciones deficientes, incumplimiento de códigos, falta de inspecciones y supervisión, materiales de baja calidad, amnistías que legalizaron edificios inseguros y décadas sin fiscalización.

Condominos envejecidos

- Publicidad -

Esa es la principal lección que debemos analizar en Puerto Rico, porque vivimos sobre una zona sísmica muy activa y no estamos resilientes. Nuestro Código de Terremotos se promulgó por primera vez en 1987; imaginen en qué estado se encuentran los edificios construidos antes de esa fecha, muchos de los cuales nunca han sido inspeccionados.

No contamos con inspecciones obligatorias ni con un código de mantenimiento rutinario, y tenemos condominios con más de 50 años, envejecidos, construidos con códigos antiguos, muy expuestos a la corrosión y que requieren de un retrofit. 

-Publicidad-

Lo vemos en el Condado, en Isla Verde y alrededor de toda la isla: hormigón despellejado, el cáncer de la corrosión y aires acondicionados sobre aleros que provocan colapsos. Recordemos el edificio Surfside en Miami, donde fallecieron hermanos puertorriqueños, una tragedia que costó más de mil millones de dólares sin incluir el costo de vidas. 

Un edificio mal mantenido es un edificio vulnerable que no soportaría un terremoto, ni una bombogénesis, que ocurre cuando una tormenta se intensifica de manera rápida.

Inspecciones obligatorias

A esta realidad se suma el cambio climático, una amenaza real que no tomamos en cuenta. Ya vemos el aumento del nivel del mar, la corrosión acelerada y estructuras que no resisten en zonas como Condado, Isla Verde, Ocean Park y Luquillo. 

Los eventos climáticos extremos, los aguaceros intensos, las inundaciones, las sequías y las olas de calor son cada vez más frecuentes y castigan estructuras que ya están desatendidas. 

¿Qué debe hacer Puerto Rico? Desarrollar una política pública permanente que incluya inspecciones obligatorias de edificios, programas de mantenimiento preventivo, cumplimiento estricto de los códigos de construcción, evaluaciones estructurales periódicas, educación a las juntas de condominios debidamente adiestradas y planes de mitigación antes del desastre, no después. 

En el manejo de riesgos existe un principio fundamental: es mucho más económico prevenir que reconstruir. La prevención salva vidas y protege el patrimonio, las inversiones, la infraestructura crítica y la continuidad económica del país. 

Hay una buena noticia llena de esperanza: la Resolución 201, presentada desde el 2023, pretende crear un sistema obligatorio de inspección y recertificación de edificios existentes. El gobierno debe actuar poniéndolo en vigor.

La importancia del seguro

El otro pilar de nuestra resiliencia es el seguro. El seguro es la herramienta que protege y restaura al individuo y a las empresas luego de cualquier catástrofe o accidente; su propósito es devolverle al estado en que se encontraba antes de la pérdida. 

Sin seguro no hay respaldo económico. ¿Qué pasaría si una dupleta sísmica como la de Venezuela o Turquía llegase a Puerto Rico? ¿De qué manera vamos a restaurar y levantar edificios y viviendas? Con el seguro tendremos la garantía de construir un nuevo país, y el gobierno debe tener seguros catastróficos suficientes para atender una verdadera catástrofe.

Hay que desterrar los mitos. El seguro no es un gasto innecesario: es una inversión de continuidad que lo posiciona en los mismos términos y condiciones en que estaba antes de la pérdida. 

Y pensar que después de pagar la casa ya no se necesita seguro es un gravísimo error: estamos en una inflación donde lo que ayer costaba $5 hoy cuesta $10. Más de la mitad de las casas en Puerto Rico no están aseguradas, y eso es catastrófico. El esfuerzo de 30 años puede perderse en segundos por un fuego, una inundación, un terremoto o una bombogenesis, que ocurre cuando una tormenta se intensifica de manera rápida.

El huracán María nos enseñó por qué muchos no cobraron sus reclamaciones: no aseguraron adecuadamente ni conforme al valor de reemplazo de la estructura, no tuvieron la orientación de un corredor de seguros con experiencia con vasto conocimiento y no contaban con una aseguradora de solvencia económica con clasificación A, según AM Best. 

Los terremotos son inevitables; las tragedias no

En María quebraron dos, Real Legacy e Integrand. Por eso recomiendo planificar, construir residencias sismorresistentes y valorar periódicamente su propiedad, por lo menos cada dos años, para determinar correctamente cuánto costaría reconstruirla hoy si mañana ocurre una pérdida total. 

La decisión de adquirir una póliza no debe fundamentarse exclusivamente en el precio: sino en la fortaleza financiera, el respaldo de reaseguro y la orientación de un corredor competente son los factores que garantizan que la promesa de pago de la póliza se cumpla cuando ocurra el siniestro. 

Esto aplica también a nuestras pymes: para el pequeño comerciante, asegurarse debe ser parte de su estrategia de supervivencia y crecimiento. La recuperación de un país está en los seguros individuales; las personas tienen que entender la importancia de ser responsables por ellas mismas y no esperar que el gobierno les pague.

Usted como propietario tiene derecho a conocer. Si sospecha que su edificio está en mal estado, vaya a la administración de su condominio y exija a la Junta de Directores que cumpla con su deber fiduciario de informar. Los terremotos son inevitables; las tragedias humanas no. 

El mejor momento para fortalecer nuestros edificios fue ayer; el segundo mejor momento es hoy, y puede significar vidas salvadas. Tenemos que prepararnos, prevenir y actuar. En Bonnet Insurance estamos disponibles para asesorar y hacer las cosas como Dios manda. Para más información llame al 787-723-1950.

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo Último

José Huertas Torres enfrenta 25 cargos por obras no realizadas en la quebrada Margarita

Por Miguel Díaz RománLos fiscales especiales independientes de la Oficina del Panel sobre el Fiscal Especial Independiente (OPFEI) radicaron ayer 10 cargos criminales contra...

Denuncian JCF favorece bonistas mientras condena pensionados a la pobreza

Por Dr. José AlamedaPresidente de la Comisión Ciudadana para la Auditoría del Crédito PúblicoA 10 años de la Ley PROMESA seguimos viendo ejemplos de...

Cierre de hospitales colapsará sistema de salud

Por Miguel Díaz RománUn escenario financiero catastrófico que desencadenará hasta 20 bancarrotas y cierres rápidos de hospitales amenaza el sistema de salud del país...
Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí