El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) no fue efectivo en fomentar la participación de los municipios y los sectores vulnerables en los procesos para prevenir, mitigar y adaptarse a los efectos de la erosión costera, según informó la Contralora, Carmen Vega Fournier, tras la realización de una auditoría en la agencia.
La auditoría corresponde al período del 1 de julio de 2021 al 30 de junio de 2025.
De acuerdo con Vega Fournier, la auditoría examinó la capacidad del DRNA para prevenir, mitigar y adaptarse a los efectos, de la erosión costera, la cual continúa causando daños significativos a comunidades, infraestructura pública y recursos naturales a lo largo de la costa del país.
Los resultados evidenciaron que el DRNA no fue efectivo en fomentar la participación de municipios y sectores vulnerables en los procesos de planificación y toma de decisiones, y que la comunicación y coordinación entre las partes involucradas fue insuficiente.
Solo una parte de los municipios costeros respondió a las encuestas enviadas y, entre los que participaron, se identificó falta de guías, ausencia de protocolos uniformes y dificultades para establecer estructuras organizacionales dirigidas a atender la erosión costera.
Las organizaciones comunitarias y sin fines de lucro también señalaron carencias en adiestramientos, falta de atención a situaciones de emergencia y escasa comunicación por parte del DRNA, lo cual limita la capacidad de estas comunidades para prepararse y responder a los efectos de la erosión.
El informe también reflejó que el DRNA no completó oportunamente el inventario de propiedades no habitadas y estructuras abandonadas o en ruinas en la zona costera, según requiere la Orden Ejecutiva OE‑2023‑009, lo que priva al país de información clave para tomar decisiones efectivas y eficientes en materia de mitigación y planificación territorial.
Igualmente, se observaron deficiencias en la utilización de fondos asignados mediante esa Orden Ejecutiva, pues varios municipios no habían completado los trabajos para los cuales recibieron fondos y, en algunos casos, estos fueron reprogramados para usos ajenos al propósito establecido.
La auditoría señaló, además, incumplimientos en las metas estratégicas y objetivos del Programa de Manejo de la Zona Costanera.
Aunque se lograron algunas metas, el DRNA no completó los objetivos establecidos en los planes Assessment and Strategies 2016‑2020 y 2023‑2025, particularmente iniciativas relacionadas con talleres, divulgación, creación de comités y procesos de consulta.
Esta falta de ejecución ha retrasado la capacidad del Gobierno para desarrollar y aplicar estrategias integrales de restauración y resiliencia costera.
Otros señalamientos relevantes incluyen la pérdida de oportunidades de obtener fondos federales destinados a la resiliencia climática por falta de conocimiento de convocatorias y la existencia de vacantes en el Comité de Expertos y Asesores sobre Cambio Climático, lo que ha limitado su operación y ha impedido el cumplimiento con su deber de evaluar y apoyar la aprobación del Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático.
Este plan, remitido a la Asamblea Legislativa en abril de 2024, permanece sin acción legislativa y aún no ha sido enviado a la consideración de la gobernadora, lo que prolonga la ausencia de un marco formal para atender las necesidades urgentes de mitigación y adaptación ante los efectos del cambio climático.
La Contralora exhortó al Gobierno y al DRNA a atender con diligencia los asuntos identificados, completar los procesos administrativos pendientes, fortalecer la coordinación con los municipios costeros y mejorar el manejo de información y fondos relacionados con la erosión costera.
El Informe de Auditoría OC-27-27 está disponible en ocpr.gov.pr.










